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martes, 23 de noviembre de 2010

ES LA CENA DEL SEÑOR LO QUE REALMENTE SE CELEBRA EN LAS IGLESIAS DE HOY?


Para abordar este tema de la cena del Señor debemos hacernos los siguientes interrogantes

¿Cuál es la Cena del Señor? ¿Quiénes pueden participar de ella? ¿Qué es discernir el cuerpo del Señor?

Esta La Iglesia hoy participando de la Cena del Señor con el verdadero conocimiento de lo que realmente es? Miremos el asunto:

Juan 6:28-58.-  28Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. 30Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces? 31Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. 32Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. 33Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. 34Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.
35Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. 36Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis. 37Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 38Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
41Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. 42Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido? 43Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros. 44Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 45Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. 46No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre. 47De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. 48Yo soy el pan de vida. 49Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. 51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
52Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? 53Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. 59Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.

LA  CENA  SIMBOLICA.-  Cuando se encontraba el pueblo de Israel en el desierto bajo la dirección de Moisés, comieron durante cuarenta años maná. Los judíos le llamaron "Pan del cielo" 31Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.
Los judíos pensaban que era el verdadero pan del cielo, pero Jesús les aclara que ese no era pan del cielo, el verdadero pan es el que desciende del cielo. ese maná era solamente un símbolo del Señor Jesucristo.
32Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. 33Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
El maná que comían en el desierto era solo una cena simbólica, por eso ellos murieron aunque comían del maná.
58Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

Los judíos estaban esperando que Jesús hiciera llover maná del cielo para demostrar así que él era el Mesías, lo que no entendían era que Jesús era en persona el verdadero alimento del cielo, el verdadero maná.

LA  CENA  REAL.-  Es la que participa toda persona que cree en Jesucristo como su Salvador.
Jesucristo es el verdadero pan del cielo, porque él da vida espiritual al mundo.
33Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
La persona que recibe este alimento espiritual, tiene en su vida una evidencia inequívoca: Está completamente satisfecho.
35Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Por esto el verdadero creyente ya no canta que su alma tiene sed de Dios como lo hacia el rey David, pues ya está completo en Cristo Jesús.
Colosenses. 2:9. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
Participamos de esta cena real, comemos del cuerpo de Cristo en el momento en que creemos en Cristo Jesús, pues a partir de ese momento tenemos vida eterna.
.51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Aquí observamos que el verdadero alimento es la carne de Jesucristo. No significa que debemos volvernos antropófagos para comernos la carne de Jesucristo, comer la carne es una forma simbólica para referirse al creer en la obra realizada por Jesucristo en la cruz a favor de todo el mundo.
Cuando creemos en Jesucristo, simbólicamente tomamos la carne de Jesucristo, y a partir de ese momento tenemos vida eterna. Esta se constituye en la cena real.
47De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. 48Yo soy el pan de vida.

LA  CENA  CONMEMORATIVA.-   1ª Corintios 11:17-32.  23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
27De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 29Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 30Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. 31Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 32mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
Luego de participar en la cena real, ahora el creyente es llamado a participar de la cena conmemorativa, que recuerda la obra de Jesucristo a nuestro favor.
Cada vez que la Iglesia participa de esta cena, está anunciando la muerte del Señor. 26Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
De esta forma cuando nos reunimos y comemos el pan y tomamos la copa, estamos tomando no la cena real sino la conmemorativa.
La palabra conmemorar significa, recordar a una persona o su obra, por esto el Señor dijo: Haced esto en memoria de mí.
La cena conmemorativa fue una de las enseñanzas del apóstol Pablo que el afirma que recibió del Señor. Esto forma parte de la revelación que Pablo recibió no de hombres sino por revelación de Dios. 23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado. 1ª Corintios 11:23.
A esta cena es llamado a participar toda persona que ha creído en Jesucristo, es decir toda persona que ya ha participado de la cena real.
El requisito que colocan algunos pastores que la persona antes de participar de la cena conmemorativa debe ser bautizado, es un rastro de la tradición católica romana dentro de la Iglesia Evangélica. Otro es que debemos ponernos a cuentas, tambien rastro de la Tradición Catolica que sostiene que para tener comunión con Dios  y poder tomar la hostia previamente presentada por el sacerdote que oficia la Misa se debemos confesar nuestro pecados al sacerdote de turno encerrado en un cajon (Confesionario). Nada mas alejado de los que enseña el Apostol Pablo en este texto.

COMO  PARTICIPAR  DE  LA  CENA  CONMEMORATIVA.-
PROBÁNDOSE  A  SI  MISMO. 1ª Corintios 11:28.  28Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
Este probarnos (Gr. Dokimazö) significa ser apto, ser aprobado, ser confirmado y consiste en probarnos si estamos no en la fe. 2 Corintios 13:5. 5Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
Pablo enseña que el creyente debe examinarse si está o no viviendo por fe en la obra de Jesucristo, una persona no está en la fe cuando hace a un lado la obra de Jesucristo por la cual fue salvo y las reemplaza por su obras y sacrificios.
Esta prueba debe hacerla cada creyente en particular pues nadie puede tomarse la atribución de probar a otro miembro del cuerpo, cada uno debe hacerlo personalmente.
Esto indica la madurez a la que debe llegar cada miembro del cuerpo de Cristo. Ningún pastor es llamado a juzgar o probar sus miembros, cada creyente debe hacerlo, cada creyente debe preguntarse: ¿Estoy viviendo en la fe? ¿Estoy viviendo por fe?
Cuando se reemplaza la fe por las obras, el creyente no es genuino, es ilegítimo, pasa a ser reprobado. (Gr. Adókimos) queda reprobado.
DISCERNIR  EL  CUERPO  DE  JESUCRISTO.- 1ª Corintios 11:29. 29Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
Discernir (Gr. Diakrino) significa, analizar, separar, apartar, descomponer en sus elementos.
Pablo dice que debemos discernir el cuerpo de Cristo, debemos entender el significado de la obra de Jesucristo a favor de la humanidad.
Discernir el cuerpo de Jesucristo es entender que por medio de su obra el pecado quedó dividido en dos: Antes del cruz, pecado no perdonado; después de la cruz, pecado perdonado y olvidado por Dios. Hebreos 8:12. Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
Antes de la cruz estabamos condenados, después de la cruz estamos reconciliados con Dios por la fe.
Discernir el cuerpo de Cristo es entender que participamos de la obra de Jesucristo exclusivamente por la fe. Efesios 2:8 8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.
Quien discierne el cuerpo de Cristo se presenta delante de Dios limpio de todo pecado por la obra de Jesucristo, pues sabe que ya está perfecto y santificado por creer en Cristo Jesús.

Quien toma la cena conmemorativa con conciencia de pecado y culpabilidad no está discerniendo el cuerpo de Cristo por lo tanto juicio come y bebe para sí.
La única forma de presentarnos dignos delante de Dios, es exclusivamente por la obra de Jesucristo, él es quien nos hizo dignos y justos.
Cuando Ud. Se presenta delante de Dios por medio de sus obras, está indigno porque sus obras por buenas que sean, nunca le harán digno delante de Dios.
Quien participa de la cena, basándose en sus obras para justificación, está reprobado, pues no está creyendo en la obra de Jesucristo.
Quien cree que sus obras le hacen justo y participa de la cena conmemorativa, está reprobado, pues no está andando por fe.
La única forma en que somos justos delante de Dios es por la fe. Romanos 1:17. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: Más el justo por la fe vivirá.
Quien participa de la cena conmemorativa sin probarse y discernir el cuerpo de Cristo está en incredulidad y hace afrenta al sacrificio de Jesucristo, por lo tanto es culpado del cuerpo y de la sangre del Señor y juicio come y bebe para sí.
El juicio a que llega el creyente incrédulo, no es juicio de condenación sino de corrección, para que no sea condenado con el mundo. 1ª Corintios 11:32.
31Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 32mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
Aquí Pablo hace referencia a la disciplina impartida por el Señor como corrección, para que el creyente participe de su santidad.
Hebreos 11:10 Y Aquellos ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
Un creyente que no discierne el cuerpo de Cristo, es una persona inmadura en la fe, porque no anda por fe sino por basado en sus obras; al no vivir por fe le espera la disciplina del Señor, que encierra: 30Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
Un creyente que no vive por fe, es una persona enferma física y espiritualmente, esta debilidad lo puede llevar a una muerte prematura para que no sea condenado juntamente con el mundo a causa de su incredulidad.
Juan 3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Conclusión.-  El pueblo de Israel participó de una cena simbólica al comer el maná que era símbolo de la obra de Jesucristo. Toda persona en el momento que cree en Jesucristo participa de la cena real, pues al creer está comiendo espiritualmente el cuerpo de Cristo por eso tiene vida eterna. Cuando la Iglesia se reúne para participar del pan y la copa, esta participando de la cena conmemorativa que recuerda la obra de Jesucristo en la cruz a nuestro favor.

RECUERDE. De gracias a Dios porque él ya perdonó todos sus pecados en la cruz. Colosenses 2:13.

Por 

Mario Pombo

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